sábado, 28 de junio de 2008

Un Mundo Ideal...

En el mundo de lo amoral el tiempo no se mide en lapsos cronológicos. Cada beso es un segundo, cada caricia sensual es un minuto y cada embestida es una hora. En esta dimensión alterna todas las mujeres son bellas sin excepción, todas son fáciles también. Las venéreas no existen, todo esta permitido, es una guerra compartida y asentida de sudores y gemidos. Lluvia de semen diría Fito Paez. Enciende un petardo asentiría Calamaro.
El Mundo Amoral permite que todos entren y salgan cuando quieran, no existen viejas cucufatas, solteronas y divorciadas amargadas, beatitas falsas o vírgenes lloronas que no pueden soltarse las trenzas y ser lo putas que quieren ser, simplemente por el famoso “Qué dirán”. Acá no hay juez, nadie mira de reojo, nadie levanta la nariz en ángulos insospechados de pacatería. Los mojigatos se quedaron al otro lado.
El que entra al tobogán tiene que saber jugar sus fichas, de lo contrario un nudo de moralidad y mojigatería reventarán su tráquea. En este insospechado universo existen unas abejas que tienen un mortífero aguijón repleto de veneno juicioso, muchos de los que son picados tienen, irremediablemente, que regresar al mundo soso y normal, a seguir mirando de reojo y escandalizándose por simplezas sexuales y declaraciones open mind de seres que forman cola para entrar a este ladino lugar.
En el Mundo Amoral nadie utiliza ropa, todos andan desnudos, sin cubrirse las partes púdicas. No interesan las panzas exacerbadas y glotonas, no importan las tetas caídas y vencidas por la ruda gravedad, nadie mira mal a los glúteos con estrías; es que en este espacio la fealdad no existe, no esta permitida, todos son bellos, todos son bonitos, atractivos, todos son vistos con ojos libidinosos. Todos contra todos.


El Mundo Amoral es lo más parecido al Paraíso de Adán y Eva, todos desnudos, sin vergüenzas, sin disparates, sin cargos de conciencia, sin celos, sin iglesias ortodoxas, no viven curas sodomitas, ni personajes de doble accionar que se rasgan vestiduras por un lado y se acuestan con niños por el orto.
Para entrar al Mundo Amoral se necesita cumplir ciertos requisitos, ser un sinverguenza como primer requerimiento, y mucha capacidad de amar como segundo mandamiento. Energías, muchos ardores para poder resistir faenas largas y suculentas. Muchos cumplen con los requisitos, pero lastimosamente por el momento no tienen vacantes, ni una sola, no hay más espacio en el Edén, pero seguiré esperando escondido entre los arbustos…

viernes, 27 de junio de 2008

Las musas no existen...

Hoy en la mañana me preguntaba de qué escribir, cuando no tengo ganas de hacerlo, cómo lograr que el mes no se me pase sin publicar algo, y cómo lograr que las ganas de garabatear en letras vuelvan por un momento, me brinden su inspiración por media hora y poder plasmar algo, para luego abandonarme, como siempre, como nunca va a dejar de serlo. La musa de la inspiración no existe, y si existe sólo me visita cuando la musa de carne y hueso – léase Miss C – me abandona cansada de mis infinitas estupideces, harta de mis eternas gansadas y asnadas.

Muchos escritores, yo aún no me considero uno, comentan y reflexionan que es una gran mentira que sólo puedan escribir cuando están en estado crítico, muertos en vida, que en su mayoría escriben cuando la tranquilidad ha tocado su puerta.
Yo, que no soy ensayista, no me considero escritor y soy un incipiente aprendiz de tinta, podría dar fe, un dogma de fe en mi vida, que sólo puedo escribir cuando me encuentro atormentado, solo, triste, abandonado, miserable, sórdido, egoísta, desdichado, infeliz, necio, pusilánime, ruin (porque suelo ser muy vil si quiero), despreciable, puto, perverso, infame (“Eh tú, me encantó cuando me dijiste eso, porque, nosé por qué, la palabra INFAME me encanta”). Pero, valgan ciertas y todas verdades, hace ¿meses? que no me siento abatido.
Me estoy portando bien me dijo la voz de mí conciencia (que tiene el mismo tono necio que la del Hermano Pablo), pero mí Devil Inside, que lo adoro y cuido como fiel mascota, me putea a diario por mí monse comportamiento, me pide un comportamiento libérrimo, promiscuo, me obliga a una revuelta hormonal, una perdida carnal, añora tiempos aquellos que servían para desaparecer días en la calle de los besos sin amor. Valga la aclaración no estoy hablando de putas, porque podré ser de todo un poco, menos putañero (¿existe la palabra?), no me atraen las habilidosas mujeres a las que hay que pagarles por un poquito de amor fingido y tísica comprensión. Aquellas que fingen un orgasmo, como en la peor película porno. No, no soy asiduo a esas necesidades.

Parte de mí ha cambiado, ha mutado, me he convertido en un tonto enamorado, comprensivo no, porque nunca he tenido paciencia, soy un histérico compulsivo, todo me llega al pincho. Y tal vez esa vena de amor que corre por mi torrente en este momento me impide seguir con la dizque novela que empecé hace un año, estoy varado en una isla de comprensión y felicidad, pero si en algún momento se iniciara una zafia tempestad, abandonaría tierra firme y regresaría al océano, sólo un minuto, basta una depresión fuerte, un impulso para acabar con lo que empecé, un chapuzón de desdicha y ya esta... Help me!!, help me!!

miércoles, 4 de junio de 2008

Ladra Miró, tal vez así existas...

Murió Matías, un pequeño y manso perrito de raza Schnauzer. Un asesinato sin fundamentos, digno de una bestia en un grado de imbecilidad tan grande que sólo puede explicarse y entenderse cuando se le ve sentado en un escaño de nuestro emblemático y variopinto Congreso de la República.
El asesino fue Miró Ruiz Delgado, Contador nacido en Huancavelica, para deshonra y vergüenza de un pueblo tan golpeado por la pobreza. Quien postuló y obtuvo un escaño congresal amparado por las farsas y mentiras que dictaba el Partido Nacionalista del Perú, en la campaña presidencial, con Ollanta Humala (sinónimo de intolerancia) a la cabeza.
Hasta hace 2 semanas no lo conocía ni su mamá, era pobremente mediático, y la única vez que fue visto en TV, armaron una revuelta junto a las congresistas, pro-narcotráfico, Obregón y Malpartida, quienes alentaban un levantamiento cocalero a punta de golpes, como si nuestro parlamento fuera una yunza, con todo y matacholas incluidas.
Gracias a la tecnología del chuponéo, que vale la pena agradecerle a Telefónica y Fujimori, se ha podido rescatar un audio, en el cual se escucha a voz del congresista Miró Ruiz, en momentos que mantiene una acalorada discusión con el pequeño Matías, quien no entendía ni una palabra que profería este Waqrasenqa del carnaval huancavelicano.

PD: Cabe resaltar que Matías no hablaba español, y que Miró Ruiz sólo ladra, y aún así, entre animales, no pudieron entenderse.

AUDIO Nº 666 – 22/05/08
ABSURDA Conversación entre Congresista Miró Ruiz y Schnauzer Matías.
Ubicación: Urb. Los Girasoles - Chaclacayo.
Hora: 09:32 am.


Matías: guau guau guau guau
Miró: Maldito perro, de raza alemana, ario, que te crees? Mejor que nosotros porque ladras en alemán?
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: Si, a ti te hablo, raza abusiva, que te has metido en mi chacra de la ciudad, donde crió mis gallinas y mis patos, y siempre papa. La papa peruana.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: Maldita la hora en que llegaron los coloraditos a mí país, a mi parcela, donde mí raza cobriza y fuerte dominaba e imperaba en barbarismo total. Maldito seas tú, perro snauzer, o como se pronuncie, que ahora dominas entre mis perros chuscos.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: Porqué no se van del país, y nos dejan gobernar solos, entre nuestros cobrizos, nuestros cholos y junto a Malpartida y Obregón volvemos a este país en un aeropuerto del narcotráfico. Destino turístico de adictos. Nacionalizamos hasta las larvas y nos volvemos seguidores de Chávez y Evo, perros falderos de Chávez. Yo quiero ser perro, pero de Chávez y Fidel.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: Si, vamos a expatriar a todos los de apellido extranjero, y Don Isaac Humala se encargará de fusilar a todos los homosexuales y lesbianas, y si algún niño nace con malformaciones, pues deberá ser muerto en el acto, ya que tenemos que desarrollar una raza cobriza pura y fuerte, poderosa, para levantarnos en armas y dominar el mundo.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: Antauro será presentado como Ministro de Defensa, y su primera medida será declararle la guerra a Chile, expulsar a todos los inversionistas Chilenos y en caso se pongan salsa los fusilamos.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: El Partido Nacionalista del Perú será la única opción política del país, y el que no comulgue con nuestras ideas será enterrado vivo o ahogado en nuestras, próximas 600 millas marinas.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: Y olvídate de todos los idiomas, cuando tomemos el poder sólo hablaremos en quechua, y los que no se allanan pues sufrirán corte de lengua.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: Daniel Abugattás
será nombrado Ministro de RREE y se reunirá con todos los presidentes latinos para tramar una embestida contra EEUU y también publicará un libro con los mejores insultos que se le pueden proferir a una dama.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???
Miró: Porqué mierda sigues meneando la cola?? No te das cuenta que pronto serán exterminados, soy un serrano etnoarmado, y tengo rabia de ti.
Matías: ¿¿¿¿guau guau guau guau???

Cuentan los vecinos que luego de que Miró desenfundó su arma, Matías pasó a su lado, le meo los zapatos, dio media vuelta e intentó largarse, dejando humillado al energúmeno eunuco y pobrewebon, acomplejado, estúpido y cuasihumano de Miró, quien no le quedó otra que dispararle por la espalda, como hacen todos los cobardes, como reaccionaría la más vil de las bestias, sabiendo de su armada superioridad. Lo mató a sangre fría, sin piedad, sólo porque sus gorgoteos andinos no pudieron entenderse con la europeísima ladrada de un Schnauzer alemán.
Pobre Miró, tal vez no sabe que en su “perra” vida volverá a ser mirado a los ojos por otro ser humano. Y, al parecer, tampoco entendió, que tanto odio hacia un animal tan tierno lo terminaría por convertir en una pobre bestia, un perro más del Nacionalismo, perrito faldero de Ollanta. “No os preocupéis Miró, si los perros ladran, desenfundad tú arma”….Continuará

viernes, 16 de mayo de 2008

Y en pocas palabras...

Muchos años después, frente al pabellón de fusilamiento, el mitómano PedroAlfredo Castro Balmaceda habría de recordar aquella tarde remota en que dijo su primera mentira, y no fue castigado… nunca fue castigado...
Rememoro la mañana de ayer y siento que dentro de todos los adjetivos calificativos que me proferiste te faltaron algunos que te los escribo acá, en orden alfabético, como para aprenderlos acompañados de una melodía. Oído a la música:
Abobado, abombado, adoquín, arracacho, asnejón, autómata, babanco, babieca, babilón, baboso, bambarria, bato, bausán, bausano, beocio, besugo, bobalías, bobalicón, bobarrón, bobatel, bobo, bobote, borde, boto, botoso, bruto, bucéfalo, calilo, calzonudo, camote, cantimpla, capirote, capullo, cazurro, cebollino, cenutrio, ceporro, cerrado, cipote, cojudo, cretino, cutama, chango, chorra, desorejado, dundo, enorme, estulto, estúpido, falto, fatulo, fuñique, ganso, gil, gilipollas, gordo, guaje, guanaco, harón, idiota, insensato, lerdo, leso, lila, lipendi, madero, mamacallos, mameluco, mastuerzo, melón, melona, memo, mendrugo, menguado, menso, mentecato, merluzo, minguado, molondro, moscatel, múcura, mudo, muérgano, noneco, obtuso, opa, otario, panarra, papirote, pavisoso, pavitonto, peal, pendejo, percebe, porro, poste, premioso, puto, salame, salamín, samarugo, sanano, simple, simplísimo, simplón, soca, suato, tarado, tardo, tarugo, tocho, tolete, tolondrón, tontarrón, tontera, tontiloco, tontivano, tonto, tontón, tontucio, tontuelo, tontuna, tordo, torgado, torpe, torpón, trompo, tupido, yegua, zamacuco, zamarro, zángano, zolocho, zonzo, zonzorriar, zopenco, zoreco, zorimbo, zote....
Así me sentí ayer, y para tú consuelo hoy y mañana (y hablo en futuro imperfecto) también lo seguiré sintiendo, creo que entre todos los insultos falto cínico, mentiroso compulsivo, granputísmo embustero, fulero, tramposo, falaz, Pobre incapaz de mierda reticente a la verdad (éste deja de ser insulto y pasa a ser descrioción acertada), mitómano bastardo de realidad y ameba de cloaca. Si, también le agrego bufón, como cereza al pastel. O como mosca a su caca. ¿Contenta?...

jueves, 8 de mayo de 2008

Dos en la ciudad...

Y te vi pensando en mí, de una manera muy diferente, extraña, utópica en tus patrones de comportamiento. Me gusto tu mirada de amamesinmiedoanada, goce con tú sonrisa de hazmeelamoraquimismo, pero caí cuando moviste tus tacones rojos que envolvían tú franciscana pedicure. Y pronunciaste la palabra “perdón”, ok, te respondí, no problem (Como siempre suelo hacer). Entendí que el tiempo no te trató tan bien como espere (mentira, desee siempre que te fulminen en el camino), que los años te obnubilaron, que te hicieron llorar. Regresaste sola, arrepentida, sublime, mejor que nunca. Lozana, más vieja pero tersa. Y desee ahí mismo quitarte toda la ropa y dejarte sólo con los tacones rojos, como antes, como siempre, como nunca debió dejar de serlo.
Y conversamos por largas horas que se hicieron minutos, nos escapamos a un planeta que creamos cuando estuvimos juntos y desaparecimos de miradas acusadoras y frases hirientes respecto a si tu reputación o la mía valían la pena tamaña aventura, o desventura. No, pues, no vale la pena, ni tú reputación, mucho menos la mía, y no me interesa. Porque acá todo el mundo habla y opina, y crea atmósferas de romanticismo hipocritón. Acusa con zafias miradas, señala con dedos retorcidos de uñas negras y mohosas. Y valgan verdades los jueces suelen ser más putas o cafiolos que los mismos acusados, y me consta de manera fehaciente.

Y divagando, mientras te arrodillabas ante mí ego, recordé una canción que no era tuya, era de un pasado más bonito, en donde tú no estuviste nunca, pero nosé porque se me vino a la cabeza. Tal vez suplante a ese “pasado bonito” por ti, e imagine que valía la pena cantar en mi mente mientras hablabas y respirabas por la boca a la misma vez. “Nos encontramos en la calle. Yo diría casualidad. Aún conservaba esa mirada. Ese garbo, ese swing, ese charme. Venía supercolocada su sonrisa, si, era algo especial. Cuando me dio la cachetada, puso las cosas en su lugar. Luego me abrió su boca. Como la libertad. Tomamos unas copas y en el bar se echó a llorar. El tiempo pasó. Fuimos ella y yo, dos en la ciudad...

Reaccione como al minuto, ella seguía hablando a mil por hora, repace la letra de la canción y me di cuenta que en muy pocas frases concordaba el momento soñado con el que estaba viviendo en ese instante. No me importo, volví a divagar nuevamente, obviamente imaginando que ella no era ella sino ese “pasado bonito” que abandoné en mi insensatez y brutal machismo.
“Me pregunto cómo había sido. Cómo fue que elegí partir. Sí había tenido algunos hijos. Y sí alguna vez fui tan feliz. Le pregunté si estaba sola. Ella si que sabía fingir. Que ingenuidad no era una boba. Era el mismo monte Sinaí. Paso, paso, paso nuestro cuarto de hora. Paso, paso, pero aún sabíamos reír”

Regrese, como en sueños, ella seguía parada frente a mí, me toque el brazo y sentí un ligero dolor, mire y percibí un tenue moretón que me recordaba que no era una quimera. Sin querer me fui alejando mientras ella hablaba. Ebrio, nosé de qué, fui retrocediendo a pasos agigantados. A lo lejos escuchaba su voz que me decía “Te amo, Te amo” en un tono cada vez más alto. Mientras algunas falsas cucufatas miraban con ojos de asombro tamaña escena. Y volví a sentir, en ese momento, que siempre fuimos y seremos carne de mentiras casquivanas. Me di media vuelta, subí a mi auto y regrese a casa solo, mientras en la radio, coincidencias de la vida, sonaba “Dos en la ciudad” de Fito Paez...