viernes, 16 de mayo de 2008

Y en pocas palabras...

Muchos años después, frente al pabellón de fusilamiento, el mitómano PedroAlfredo Castro Balmaceda habría de recordar aquella tarde remota en que dijo su primera mentira, y no fue castigado… nunca fue castigado...
Rememoro la mañana de ayer y siento que dentro de todos los adjetivos calificativos que me proferiste te faltaron algunos que te los escribo acá, en orden alfabético, como para aprenderlos acompañados de una melodía. Oído a la música:
Abobado, abombado, adoquín, arracacho, asnejón, autómata, babanco, babieca, babilón, baboso, bambarria, bato, bausán, bausano, beocio, besugo, bobalías, bobalicón, bobarrón, bobatel, bobo, bobote, borde, boto, botoso, bruto, bucéfalo, calilo, calzonudo, camote, cantimpla, capirote, capullo, cazurro, cebollino, cenutrio, ceporro, cerrado, cipote, cojudo, cretino, cutama, chango, chorra, desorejado, dundo, enorme, estulto, estúpido, falto, fatulo, fuñique, ganso, gil, gilipollas, gordo, guaje, guanaco, harón, idiota, insensato, lerdo, leso, lila, lipendi, madero, mamacallos, mameluco, mastuerzo, melón, melona, memo, mendrugo, menguado, menso, mentecato, merluzo, minguado, molondro, moscatel, múcura, mudo, muérgano, noneco, obtuso, opa, otario, panarra, papirote, pavisoso, pavitonto, peal, pendejo, percebe, porro, poste, premioso, puto, salame, salamín, samarugo, sanano, simple, simplísimo, simplón, soca, suato, tarado, tardo, tarugo, tocho, tolete, tolondrón, tontarrón, tontera, tontiloco, tontivano, tonto, tontón, tontucio, tontuelo, tontuna, tordo, torgado, torpe, torpón, trompo, tupido, yegua, zamacuco, zamarro, zángano, zolocho, zonzo, zonzorriar, zopenco, zoreco, zorimbo, zote....
Así me sentí ayer, y para tú consuelo hoy y mañana (y hablo en futuro imperfecto) también lo seguiré sintiendo, creo que entre todos los insultos falto cínico, mentiroso compulsivo, granputísmo embustero, fulero, tramposo, falaz, Pobre incapaz de mierda reticente a la verdad (éste deja de ser insulto y pasa a ser descrioción acertada), mitómano bastardo de realidad y ameba de cloaca. Si, también le agrego bufón, como cereza al pastel. O como mosca a su caca. ¿Contenta?...

jueves, 8 de mayo de 2008

Dos en la ciudad...

Y te vi pensando en mí, de una manera muy diferente, extraña, utópica en tus patrones de comportamiento. Me gusto tu mirada de amamesinmiedoanada, goce con tú sonrisa de hazmeelamoraquimismo, pero caí cuando moviste tus tacones rojos que envolvían tú franciscana pedicure. Y pronunciaste la palabra “perdón”, ok, te respondí, no problem (Como siempre suelo hacer). Entendí que el tiempo no te trató tan bien como espere (mentira, desee siempre que te fulminen en el camino), que los años te obnubilaron, que te hicieron llorar. Regresaste sola, arrepentida, sublime, mejor que nunca. Lozana, más vieja pero tersa. Y desee ahí mismo quitarte toda la ropa y dejarte sólo con los tacones rojos, como antes, como siempre, como nunca debió dejar de serlo.
Y conversamos por largas horas que se hicieron minutos, nos escapamos a un planeta que creamos cuando estuvimos juntos y desaparecimos de miradas acusadoras y frases hirientes respecto a si tu reputación o la mía valían la pena tamaña aventura, o desventura. No, pues, no vale la pena, ni tú reputación, mucho menos la mía, y no me interesa. Porque acá todo el mundo habla y opina, y crea atmósferas de romanticismo hipocritón. Acusa con zafias miradas, señala con dedos retorcidos de uñas negras y mohosas. Y valgan verdades los jueces suelen ser más putas o cafiolos que los mismos acusados, y me consta de manera fehaciente.

Y divagando, mientras te arrodillabas ante mí ego, recordé una canción que no era tuya, era de un pasado más bonito, en donde tú no estuviste nunca, pero nosé porque se me vino a la cabeza. Tal vez suplante a ese “pasado bonito” por ti, e imagine que valía la pena cantar en mi mente mientras hablabas y respirabas por la boca a la misma vez. “Nos encontramos en la calle. Yo diría casualidad. Aún conservaba esa mirada. Ese garbo, ese swing, ese charme. Venía supercolocada su sonrisa, si, era algo especial. Cuando me dio la cachetada, puso las cosas en su lugar. Luego me abrió su boca. Como la libertad. Tomamos unas copas y en el bar se echó a llorar. El tiempo pasó. Fuimos ella y yo, dos en la ciudad...

Reaccione como al minuto, ella seguía hablando a mil por hora, repace la letra de la canción y me di cuenta que en muy pocas frases concordaba el momento soñado con el que estaba viviendo en ese instante. No me importo, volví a divagar nuevamente, obviamente imaginando que ella no era ella sino ese “pasado bonito” que abandoné en mi insensatez y brutal machismo.
“Me pregunto cómo había sido. Cómo fue que elegí partir. Sí había tenido algunos hijos. Y sí alguna vez fui tan feliz. Le pregunté si estaba sola. Ella si que sabía fingir. Que ingenuidad no era una boba. Era el mismo monte Sinaí. Paso, paso, paso nuestro cuarto de hora. Paso, paso, pero aún sabíamos reír”

Regrese, como en sueños, ella seguía parada frente a mí, me toque el brazo y sentí un ligero dolor, mire y percibí un tenue moretón que me recordaba que no era una quimera. Sin querer me fui alejando mientras ella hablaba. Ebrio, nosé de qué, fui retrocediendo a pasos agigantados. A lo lejos escuchaba su voz que me decía “Te amo, Te amo” en un tono cada vez más alto. Mientras algunas falsas cucufatas miraban con ojos de asombro tamaña escena. Y volví a sentir, en ese momento, que siempre fuimos y seremos carne de mentiras casquivanas. Me di media vuelta, subí a mi auto y regrese a casa solo, mientras en la radio, coincidencias de la vida, sonaba “Dos en la ciudad” de Fito Paez...

sábado, 26 de abril de 2008

Crónica de un pobre soñador (Requiem for a Dream)

Nosé si la historia que les voy a narrar sea verídica, inventada, o tal vez sólo haya sido un sueño. Lo más seguro es que si haya pasado, y estoy convencido que al 65% de la gente que lea esta historia le sucede esto muy a menudo, y ya hasta suene macabro y burlón, pero es la pura verdad...Somos un país pobre, marginal, creciente, pero marginal.
Y la verdad es tan cruel a veces, duele tanto despertar y darse cuenta de que lo que algún día creíste tener, ni si quiera es tuyo por equivocación, nunca lo tuviste, solo fue una ilusión, un espejismo tal vez, un estúpido reflejo de algo que nunca existió, que nunca lo tuviste... qué pobre infeliz te sientes no? Así me siento yo, casi a diario.
Toda mi vida, desde donde recuerdo ha girado en torno a caprichos, dinero, lujos, casas de playa, mansiones de invierno, canchas de golf, viajes al caribe, cruceros, Europa, caballos, empresas, entrevistas de TV., portadas de revistas, etc. Tengo menos de 30 años, y sé que lo que te voy a contar tal vez te va a sonar muy déspota, muy soberbio, pero es la verdad, y antes que todo soy muy sincero.


Soy una persona muy afortunada, tengo mucho dinero, mujeres, influencias, una persona muy apuesta, ya quisieran muchos estar en mi lugar, ya quisieras tú estar aquí en mi lugar, cagándote en la vida, sin ningún problema, arreglando todo desde un celular. Pero no, estas allá, buscando que hacer para sobrevivir, de donde sacar dinero para matricular a tus hijos en el colegio, de donde conseguir plata para pagar la hipoteca de la casa, pagar luz, agua, teléfono, cable. ¿Tienes TV por cable???
¡Puta madre¡ Dios me libre de estar en tú situación, el suicidio sería mí única esperanza. Pero yo no lo podría hacer, cómo alguien como yo, tan exitoso, tan soberano, tan triunfador, se va a suicidar, eso queda para los miserables. Para esa gente que toda su vida va a vivir supeditada a la clase política, a las mierdas que gobiernan.


Sabes como vas a terminar, como muchos otros casos que conozco, recogiendo la miseria de nosotros “los ricos”, comiendo nuestras sobras, buscando en nuestros desperdicios, comiéndote la propia mierda que tu mismo dejaste que se creará, al no intervenir en el proceso político, al dejar que todo te llegue a las manos, en dejarte llevar por la corriente, come mierda pues, eso es lo que te mereces.



-Y yo? yo qué voy a hacer?
-Yo, tengo que despertar de este gran sueño, tengo que volver a mi realidad, tengo que dejar de soñar despierto, tengo que ir a recoger la mierda que tú ( si, tú que estas leyendo esta historia) haz botado a la calle. Tú, porque yo no tengo dinero para comprar un libro, ni sé leer estas historias, no sé contar, no pienso, no existo, no como, nunca duermo, sólo sueño.
Fíjate por la ventana de tu casa, ves a ese chico revolviendo la basura?, lo ves?, si lo ves?... pues ese muchacho soy yo, y tú lo podrás tener todo, pero a mí nada me cuesta soñar...


sábado, 12 de abril de 2008

Nunca te diría imbécil...


Me pregunto: ¿cómo podría insultarte sin que te ofendas?; bueno sé que tampoco es tan difícil. Sé también, y me consta a ultranza, que eres un poquitín poca de sesos. Y que esa parte que tienes encima de los hombros la utilizas más para colgar ganchitos y hacerte peinados malcarados, antes que para concebir una buena frase, articulada, consistente, pensante, perspicaz, penetrante… y arduos y extensos etcéteras. No te culpó, naciste en la margen derecha del río, en la parte donde funciona más el hemisferio insensato del cerebro.

Es más, podría proponer una descarada teoría: Sólo funciona tu hemisferio derecho, controla absolutamente todas tus decisiones irracionales y esas creencias tan heterodoxas, que se te van con un par de cervezas. Porque valgan verdades, y sin querer contar lo incontable- y no permitir que mis escaleras hablen por mí y me dejen como un granputisimo poco caballeroso- te hierve la sangre cuando la mezclas con alcohol, hasta un inocuo Daiquiri revuelve tus hormonas, dando paso a una exacerbada gatúbela, antisexi, descordinada, besosfalsos, pigmea desmemoriada y mona feeling del jirón Azángaro.


Debo permitirme, por los daños a terceros, maldecir sabiamente tu diestra coraza, y ni aún así logró hallar sinónimos o antónimos que pueda proferir sin ofenderte. Trato, no creas que no, intento volar y crear alguna nueva palabra que nunca entiendas, pero que para mí entender sea un aberrante insulto que decline en una sófera mandada de mierda.
Renunció, educadamente y sin ningún improperio te podría decir, como una “cholita”, que “No me da la peluca” (tampoco lo entiendes?). Bueno ahí te va mejor elaborada, con sentido, cortésmente, sin que te ofendas; y por un segundo me transformó en Winston Churchill y te explico y confeso que tienes todas las virtudes que detesto y ninguno de los vicios que admiro.

lunes, 31 de marzo de 2008

God bless you

Active mi celular MP3, programé harta música de Andrés Calamaro y decidí tratar de relajarme, mientras mí bus regresaba a Piura, un maldito domingo de trabajo. Cansado, con la espalada hecha mierda y un severo insomnio rememoré, con suma nostalgia, varios pasajes de mí vida, varias heridas que dejé y un sinfin de cicatrices que me odian. Escuche cada canción que me recordaba algún momento, tiempo, olor o situación…Contigo, conmigo, de los dos. Nunca suelo hacer estas cosas, sé que tú también detestas la diabetes de mí sangre... pero será primera y última vez. La dulzura no volverá a atacarme nunca más...
Promise you.

“Otra para el cafiolo prudente y cordial
no necesita pedir perdón jamás
y así suena muy poco sutíl
de tu cuadríl no me olvido nunca más
Tengo cada insensatez y me puedo equivocar
pero no me equivoque contigo
tengo abierto el minibar y cerrado el corazón
y solo late, solo late por los dos”

Fui un caficho del amor sin amor. Un malnacido.
Ya cambie. Me emocione porque me sentí vivo, sentí que si me lo propongo puedo querer de verdad, y no fingirlo siempre, o aprovecharme de la situación. Sentí, aunque no creo en esas boberías que me vuelven un tarado, y pensé en ti como mi media naranja.

“Estoy cansado de buscar
Algún lugar encontraré
Estoy malherido
Estuve sin saber que hacer
En algún lugar te espero”

Y, valgan verdades, fuera de galletitas dulces o cursilerías, te encontré, mal herido me recibiste. Y así como soy, insoportable, me soportas. Y sé que me quieres de Verdad, ahora que la veracidad esta muy poco en boga.

“Todos los días, todos los segundos
infinitamente,
la alegría de vivir,
el sentido que da la vida vivir contigo.
En el cielo, en el suelo, en cada una de tus cosas”

Auque mis pesadillas y grandes demonios me dominen, y me busque un noseque para pelear contigo, casi siempre logras controlar la situación. Si, estoy tranquilo, quiero estarlo porque me siento, por primera vez, bien asi.

“A lo lejos se escucha venir lo que el río no quiso contar,
como siempre te vas a reír de algo ganso que te diga yo,
y te vas a dormir abrazándote siempre a mí.
Para siempre te voy a esperar,
para siempre te voy a querer,
como siempre te voy a pedir,
para siempre querernos así,
la corriente del río que vino te trajo hasta mí.
Mi sentimiento va a durar,
el fuego no me va a quemar,
ya no tengo espinas clavadas en el corazón”

Dueño de mí, quiero decir con nada; fuera de ti, quiero decir sin todo. Y sin ningún tic estrafalario, de esos que suelen atacarme cada vez que tengo pesadillas o me embriago.

“Cualquiera se cansa de bailes,
y quiere querer y también ser querido,
confieso haber vivido,
afuera del margen,
de lo permitido y de la moral.
Tardé tanto tiempo en encontrarte,
habría salido a buscarte, mi vida,
por eso cada segundo es tan importante,
y no me duelen ya las heridas”


Antes de ti yo ya existía, antes de ti yo respiraba, yo murmuraba, yo maltrataba y ya mentía. Antes de ti nada era fácil, un esperpento salvaje y un tísico amor me envolvía. Antes de ti las injurias fueron zafias y mis acciones amorales. Antes de ti yo no creía en la verdad, y profesaba la traición.
Antes de ti yo ya existía, pero antes de ti yo no vivía...